El ajuste perfecto: tus senos se acomodan cómodamente en las copas y la división central de tu sujetador está en contacto con tu piel
Tazas sueltas y holgadas: prueba una talla más pequeña
Realce con relleno y separación media - prueba una talla más grande
El ajuste perfecto: las tiras de tu sujetador deben estar cómodamente ajustadas y no clavarse profundamente en tu piel
Que se caigan - asegúrate de ajustar las tiras para que no se caigan de tus hombros
Evita que se claven demasiado: afloja las tiras para que se sientan cómodas en tus hombros
El ajuste perfecto: la banda debe quedar paralela y plana contra tu piel cuando esté en el gancho más suelto
Se sube - prueba una talla más pequeña
Clavarse - prueba una talla más grande para evitar la sensación de que la banda te pellizca la piel